Boda Rural b&M
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La boda de ByM: rural, elegante, emotiva y memorable.

B&M tomaron por fin su decisión, se iban a casar. Al poco recibí su llamada y nos citamos para empezar a hablar de qué querían y cómo yo les podría ayudar con la organización de su evento tan deseado.

Tenían una idea clara, querían una boda de pocos asistentes, en un entorno rural, al aire libre y en privado, sin compartir con más eventos en el mismo establecimiento. Con estas directrices comencé a trazar mi plan, el primer lugar, las fechas y después la ubicación del enclave que dispusiera de un buen servicio de restaurante y que fuera del tamaño adecuado.

Cartelería diseñada al efecto en la zona de recibimiento de invitados.

Por suerte, B&M recordaron un lugar que les había encantado, se trataba de la Casa Rural Rincón de la Vega, así que allí que me fui a investigar de qué se trataba. El propietario era encantador y dirigía un precioso hotel rural en la sierra con un excelente servicio de restaurante y espacios muy adecuados para celebrar eventos de este tipo, solo faltaría establecer un buen plan de decoración de cara al evento.

Una de las primeras acciones que llevamos a cabo fue elaborar la invitación de boda, les ofrecí grabar un pequeño corto y a los pocos días ya los tenía delante del objetivo, una intro divertida, un dialogo entre ellos de como se desesperaban por tomar decisiones con respecto a la boda y finalmente, mirando a cámara, dieron los datos necesarios para la invitación. El video lo distribuyeron a través del whassap a sus invitados y funcionó muy bien, tan solo dedicamos una tarde para grabar y otra tarde que dediqué a montar el video. Es una idea muy apropiada para parejas creativas que no se corten ante la cámara, la verdad que el video no tiene desperdicio y bien pudiera decirse que resultaron tener buenas dotes interpretativas y quedó un video de apenas tres minutos, romántico y cómico, muy entrañable.

Kit de supervivencia, diversos objetos que pueden venir bien.

Desde ese momento hasta el día de la celebración quedaban varios meses, los suficientes para disponer de todo lo necesario para la boda. Fuimos tomando decisiones con respecto de algunas cuestiones, como el planning, los colores, el menú, el alojamiento y el transporte, el número de invitados según se iban confirmando, etc. Durante este tiempo también preparé la compra de todos los materiales necesarios, la logística del transporte y alojamiento, ya que tendría que pernoctar al menos dos noches en la zona y requerir la ayuda de personas de confianza para el momento del montaje.

Días antes del evento, con ya todo dispuesto y preparado, solo quedaba lidiar con cambios de última hora, esto siempre sucede, invitados que desconfirman, otros que acuden en el último momento, lo que supone alguna rectificación de cartelería y muchos nervios de los novios que suelen dudar de algunas decisiones, ya que el “seating plan” (la distribución de los invitados en las mesas) suele generar siempre dificultades.

El dia antes del evento recogí una gran furgoneta para llevar todo el material que había preparado, incluso mobiliario, floristería, cartelería, el equipo técnico de sonido, la decoración y diversos elementos e ideas para los invitados como la de poner un sobre para cada comensal en la que encontrarían una frase especialmente dedicada. Descargué todo en la casa rural y comencé a montar.

El acceso:

Como la Casa Rural estaba alejada del pueblo, hice decorar toda la señalización de tráfico desde la carretera general hasta la casa con cintas y globos.

La bienvenida:

Aprovechamos los espacios y elementos que ya había en ellos, propios del campo, con decoración a base de tul, flores y otros adornos como palés pintados, adornos florales diversos y guirnaldas elegantes, la idea era cambiar el matiz crudo y rural propio del lugar por un lugar de ensueño romántico y elegancia, sin caer en la cursilería. En el jardín de entrada a la casa preparamos una mesita con yeyés que impiden que los tacones finos se claven en la tierra, los kit de supervivencia, que contienen un pañuelo de papel, una chocolatina, un antiinflamatorio, que nunca viene mal, y una mesa adornada para disponer de bebidas de bienvenida. Aprovechariamos este espacio para permitir que el novio recibiera a los invitados mientras iban llegando.

La ceremonia:

Dispuse las sillas con un pasillo central a ocho por fila, decoradas con tul, guirnalda, y floristería, rematadas con unas grandes letras con las iniciales de los nombres de los novios para rellenar un amplio espacio ajardinado y otros elementos adornados al efecto, sencillo pero elegante, la mesa del oficiante sería alta, y junto a ella otra más baja para realizar la ceremonia de la arena, y junto a ella dos sillas para los novios, con la misma decoración y utilizando un biombo tailandés para darle elegancia y empaque a la escena y algunos elementos adicionales como utensilios cotidianos del entorno rural ataviados con tul a juego.

Fin de ceremonia:

Me gusta, cuando es posible, que tras terminar la ceremonia, los novios no reciban a los saludos de los invitados en el mismo “altar”, sino desplazar a los invitados a una zona contigua mas amplia para que hagan un corro o pasillo y sean los novios los que entren al centro con música alegre y mucho confeti. Lo cual da lugar a un ambiente muy festivo y muy alegre en contraste con la solemnidad y emotividad de la ceremonia en si misma. Para ello pues, hay que preparar ese espacio, que también estaba ajardinado, con un sofá, elementos de iluminación coqueta, el sonido para la música, el sweet corner, la barra, y otros elementos que permitirían la polivalencia de esta área para ser la zona de baile exterior.

Cocktail:

La idea consistió en que mientras los invitados y los novios celebraban en esa zona el “vivan los novios”, yo retiraba las sillas para ubicar en ese espacio las mesas de cocktail. El efecto de cambiar algunos elementos por otros en un espacio se perciben como otro espacio diferente, y efectivamente funcionó muy bien porque había sitio de sobra para un bonito cocktail en el atardecer.

Banquete:

El salón comedor fue el área del dueño de la Casa Rural, experto hostelero con dilatada experiencia tenía todo bajo control y el salón no requería ningún elemento decorativo adicional, estaba perfecto, y las mesas se podrían ubicar de manera idónea.

La Fiesta:

Al finalizar la cena, con su tarta, algunas sorpresas y dinámicas, los invitados podrían pasar por un acceso contiguo al jardín trasero directamente, donde se ubicó el fin de ceremonia y que ahora va a ser el lugar de la fiesta, con su “fotocol”, diversos elementos divertidos a la par que elegantes, iluminación, y la barra junto al candybar.

Las letras quedan siempre muy bonitas para un evento.

Una vez preparado y decorado todo solo quedaba prepararse para el evento, vestido, maquillaje y a coordinarse con el novio quien debería recibir a los invitados y recibir mi asistencia para cualquier cosa. Ya llegan los primeros invitados, ¡que emocion!, van con sus mejores galas y es para mi un orgullo ver la cara de emoción y nerviosismo del novio mientras los recibe y poder ver como los recién llegados miran a su alrededor en una especie de curiosidad y maravillados por los diversos detalles originales que le daban el toque perfecto al momento.

Voy tachando los nombres de una lista mientras van acudiendo, los camareros de la casa rural ya están ofreciendo, elegantemente, unos refrigerios para el personal. Todo el mundo se pregunta dónde está la novia. Pero se encuentra en su habitación, preparándose para aparecer en el momento oportuno, y eso tiene que estar perfectamente sincronizado.

Una ceremonia emotiva necesita un entorno ideal.

Ya están todos, y todos conversan amigablemente, se saludan,  sonríen, pero la sonrisa del novio es un poco más tensa, disfruta del momento pero a la vez desea que pase cuanto antes, en este momento él es el centro de atención, es el verdadero anfitrión y lo hizo de maravilla. Le hago la señal convenida al novio para que movilice a los invitados a ocupar las sillas de la ceremonia mientras me coordino con el oficiante, (que a la vez es mi ayudante, transportista, técnico de sonido y mi marido). Suena la música de entrada del novio y la hija de la novia acompaña del brazo al novio que paso a paso llega al altar y se inicia la tensa espera de la novia. 

Hay que buscar siempre nuevas ideas en cada ocasión.

A los pocos minutos suena la música de la entrada de la novia y aparece brillante y espectacular caminando por los jardines acompañada de su cuñado, quien la acompaña hasta el lugar donde el novio la espera. Se inicia una emotiva ceremonia con sorpresas que los novios desconocían, que la hacen ser más intensa todavía, gracias a la voz y a la guitarra de Nuria Calderón que ameniza el momento interpretando algunas de las canciones que los propios novios habían elegido para el momento. Sin duda alguna, lo más emotivo de las ceremonias son las intervenciones de los invitados que pasan al “altar” a leer unas palabras a lo largo del acto. En un momento dado, la hija de la novia vuelve de nuevo a tomar el micro y comienza a pronunciar las palabras previas a la suelta de mariposas que tienen una representación alegórica de los mejores deseos. Los novios dejan caer la arena de colores sobre un bonito lienzo y aparecen sus iniciales. Ha sido una ceremonia distendida y emotiva a la vez, y todo el mundo está feliz cuando el confeti cae del cielo y los novios bailan en el centro de un corro mientras sus invitados, amigos y familiares, los aplauden y los abrazan, felices de representar un acto de amor, pilar fundamental de nuestras vidas.

La zona de fiesta, con su karaoke preparado.

El cocktail fue una maravilla, con una variedad de tapas propias de la zona pero reinventadas para la ocasión, ofreciendo la curiosidad en el comensal, de exuberante apariencia, en correcta abundancia y en perfecta combinación con un buen refrigerio a modo de cervezas, vinos o refrescos al gusto. Es para mi, uno de los momentos más bonitos de una boda, el cócktail, porque permite a todos los invitados charlar entre si, conocerse aquellos que son de una parte con los de la otra, hacer corro y cambiar de corro, de una conversación a otra, charlar en un ambiente cómodo, con un buen aperitivo y una buena bebida, el tiempo pasa rapidísimo.

El banquete funcionó de maravilla y el servicio fue calificado de excelente, por lo que no dudaré de volver a acudir a este lugar en cuanto tenga ocasión para hacer una nueva boda. Los novios propusieron poner cámaras de fotos desechables, y el ambiente fue muy divertido y amigable. Siempre funciona lo del micrófono, la música alegre y alguna que otra sorpresa, lo importante del banquete es que los asistentes coman y beban bien, en cantidad y en calidad, tiene que ser siempre algo memorable y yo recomiendo ir siempre a lo seguro, y, por supuesto, cuidando los detalles.

El equipo técnico a punto.

Los asistentes se encontraban la mar de cómodos en el salón comedor, pero una avanzadilla pedía ya fiesta y baile por lo alto, así que ya estaba el técnico de sonido preparado para animar la fiesta con la música apropiada y atender las peticiones. Me aseguré que los novios fueran los últimos en salir al jardín donde se había preparado la zona de baile, para que todos los invitados los esperasen en corro nuevamente mientras la música de Destino o Casualidad de Melendi envolvía el baile de los novios con la magia propia que da origen al sentimiento más profundo del ser humano, y allí los tenía a los dos, abriendo el baile más romántico del mundo, para, segundos después, con un estallido musical de fiesta, pasar a ser aquello un verdadero jolgorio. 

Un fotocol de boda.

Era una boda relativamente pequeña, pero todos ellos eran muy fiesteros y fueron más allá del horario de los camareros, pero no pasa nada, que no pare la fiesta, si hay que poner copas las pongo yo, el técnico no se cansa nunca y no tenemos ni un solo vecino a kilómetros a la redonda, así que…. ¡Qué venga un nuevo dia si hace falta, que de aquí, no nos vamos!.

Pequeños detalles estratégicamente ubicados para dotar al evento de su carácter.

Si, querido lector, todo acaba, y normalmente bien, queda el duro trabajo de recoger y limpiar, pero los novios ya no se tienen que preocupar nada más que de mantener este bonito recuerdo que espero les dure para siempre, fue un duro trabajo, pero que se hace con la más intensa de las vocaciones, y si mi vida sirve para hacer feliz a las personas, mi vida tiene sentido. 

La floristería y la cartelería siempre quedan bonitas si se hace con equilibrio.

Gracias B&M por confiar en mi para vuestro viaje más importante, gracias a Joaquín, el propietario de la Casa Rural Rincón de la Vega, que nos dejó hacer y deshacer a nuestro antojo por toda su casa y que nos prestó una ayuda y una asistencia fundamentales ¡qué mano tiene Joaquín con el horno y qué buenas las carnes que prepara!, gracias también a Nuria Calderón por su voz y su guitarra y, especialmente, gracias también a mis suegros, Paco y Mari, que me echaron una mano imprescindible para tener todo montado a tiempo y no escatimaron en esfuerzos para ayudarme todo lo necesario.

Os iré contando más eventos y celebraciones que he organizado a lo largo de mi carrera como Wedding planner, y quien sabe, a lo mejor me puedes necesitar un día, allí estaré siempre para preparar tu viaje más importante.

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